Cancer

Qué necesidad de llegar tan lejos? | by Julieta Legorreta | Oct, 2021

M a r i n a
Julieta Legorreta

Muchas veces después de su diagnóstico le dijé a Marina … si lo que querías era AMOR era más fácil pedirlo que enfermarte.

“No crees que llegaste demasiado lejos con este diagnóstico? Había más formas de pedir amor” Ella me respondía “Ya sé”

No se lo enseñaron, a mí tampoco.

Y gracias a esa carencia de no saber pedir ahora esta muerta, esta en el más allá, en el paraíso donde seguro le vale madres lo que estamos pasando los que estamos en esta tierra.

Y ella seguro sonríe y es feliz.

Los días parecen ser largos, oscuros y eternos. No puedo sentir más que ganas de llorar y me pregunto a cada instante: por qué ella, por qué mi familia, por qué nosotros.

Incluso he pensado por qué no se fue mi mamá, mi papá o alguien más de nosotros. NO, se tenía que ir mi persona favorita. Esa persona con la que viví 34 años de mi vida compartiendo, peleando, riendo, gritando, apoyando, bailando, llorando, platicando por horas.

Por qué alguien que le daba tanto al mundo (tanto que se olvidó de ella misma)

Veo gente que no le aporta nada al mundo, que juzgo de “gente relleno” que ni aporta amor, ni produce dinero, ni cria buenos hijos, ni aprende cosas nuevas, ni se esfuerza por ser mejor persona. Conozco varios que entran en esa clasificación, algunos incluso con adicciones , que han estado en la cárcel o violadores(algunos son parte de la familia de mi papá y mi mamá)

Y pienso: Por qué no te moriste tu hijo/a de puta, en lugar de mi hermana (que pecaba de buena gente)

Bueno agradezcamos que no soy Dios, por qué a ojos míos varios de mis conocidos no deberían existir.

Algunos que solo son padres de familia pero que ni creo que vayan a criar buenos hijos, cómo con tanto trauma de su infancia y sin ir a terapia. Solo estan pasandole su mierda a sus hijos.

Pues no sé, sigo muy confundida. No sé porque Marina decidió que ella era invencible y el cáncer no iba a llegar.

Todos los días me preguntó que pude haber hecho distinto, que hice mal, cómo pude haberla salvado pero esto no un error de dedo. No es algo que borras, cambia y la regresa a la vida. Es un error que le costó la vida.

Algunos de mis amigos y sus amigos quieren hablar conmigo, de qué? En este planeta no hay nadie que humanamente posible me pueda ayudar con lo que siento: tristeza, enojo, confusión, rabia, incertidumbre, culpa.

Siento culpa de saber que pude haber sido una mejor hermana, más allá que estar con ella es más bien DARLE TODO. Y cuando hablo de eso es de haberla tomado de la mano y decirle, no tienes que trabajar yo me voy a hacer cargo de ti, te voy a regalar un viaje (jamás lo hice), te compré tu licuadora favorita. Yo siempre con mis limitaciones de querer gozar la vida a medias sin gastar todo mi dinero porque hay que pensar en el futuro, en el retiro.

De nada me sirve el dinero que no gaste en ella, si ella ya no está.

Nos faltó conocer Europa juntas, el viaje que hizo ella sola fue porque Julieta no quería pedir vacaciones para guardarlas para 2020 porque nos iríamos a España con mis hermanos y amigos. Y el 2020 llegó pero el viaje no, COVID nos lo arruinó.

Somos tan patéticos pensando que en tres meses o en 6 meses estaremos vivos, queremos guardar todo para después: los días de vacaciones, el dinero, la ropa espectacular, las risas, las demostraciones de afecto y a veces JAMAS pasa.

Marina y yo pensabamos ir en Noviembre a Colombia a la boda de una amiga mía. Noviembre estará aqui pronto pero Marina no, creo que jamás pensó ni pensamos que todo esto se iba a terminar así de rápido.

Hay días que pienso que fue lo mejor, que fuera rápido y hay días que le pido a la vida que me hubiera dado más atardeceres y viajes con ella.

Marina apenas empezaba quimioterapia oral para el cáncer de cerebro pero los médicos los descubrieron muy tarde, ella confiaba en ellos. Ella jamás exigía y aunque no tenía muchas respuestas era incapaz de exigir y pendejarlos para que fueran más rápidos. Ella no era así.

Le faltaba además un catéter en la cabeza para darle quimioterapia por ahí, pero a veces me pregunto: a eso se le llama vida? Depender de medicinas y conectada a una máquina de quimioterapia cada 3 semanas?

Creo que no era una manera de vivir.

Mi enojo no es porque se fue es porque se enfermó. Porque no se cuidó, porque no se amó lo suficiente para ponerse encima de los demás.

Y aunque ella misma vivió la consecuencia de sus actos sintiendo esos dolores insoportables, aqui estoy yo también con daños colaterales de no tenerla conmigo para reir.

Espero que todos los cambios que vengan me puedan ayudar a entender esto, también pido que algún día yo pueda hablar con mis hermanos (Liz y Coke) como hablaba con ella. Porque ellos son lo que me quedan.

Espero también que ellos me puedan amar tan incondicionalmente como Marina lo hacía, no sé si pueda haber alguien más que lo haga así como ella.

Mientras tanto yo seguiré confundida y tratando de encontrar el por qué y para que y blasfemando a Dios o como diría Marina días antes de morir a mi mamá: tu pinche Dios.

Creo que Marina también estaba enojada porque confió en él y también pedía un milagro para ella, sus diarios me lo han contado.

Bueno pues a veces ni confiar en Dios es bueno .

Con harto enojo,

Julieta

#yosoloconfioenMI


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